20260428_Apicultura basica, Caja, Gerardo

28 d’abril 2026 

Conferència: Apicultura basica

Se presentó una visión general de las abejas y su importancia ecológica, productiva y económica. En primer lugar, se respondió a la pregunta ¿qué es una abeja?, explicando su clasificación zoológica. Las abejas pertenecen a la clase Insecta y a la familia Apidae, que incluye más de 20.000 especies distribuidas globalmente. Las abejas evolucionaron hace 90 millones de años a partir de avispas y se especializaron en una alimentación a base de flores y en su polinización. En esta familia destacan las abejas del género Apis, especialmente Apis mellifera, que presenta numerosas subespecies (razas) adaptadas a distintas regiones mundiales. Se destacó la enorme importancia de las abejas como polinizadoras, ya que intervienen en la polinización del 87% de las flores y aproximadamente el 35% de los alimentos humanos, incluyendo frutas, verduras y cultivos industriales. Sin embargo, su población está en declive debido a factores como el cambio climático, pesticidas, pérdida de hábitat, enfermedades (como la producida por el ácaro varroa) y la contaminación.


Las abejas de la miel (Apis mellifera) tienen una compleja organización social y sus colonias (colmenas) están formada por tres castas: reina, obreras y zánganos. La reina es la única hembra con ovarios activos, las obreras realizan todas las tareas según su edad (polietismo) y los zánganos se encargan de la reproducción con las futuras reinas de otras colmenas. El control de la colmena se logra mediante una integración de las hormonas (feromonas) de sus miembros, donde tiene un importante papel la trofalaxia (alimentación boca-boca de todos los miembros de la colmena). La reproducción se basa en un sistema haplo-diploide, donde las hembras son diploides (2n = 32) y los machos haploides (n = 16). La vida de las obreras y zánganos es corta (1-2 meses), mientras que las de las reinas es larga (3-4 años). Cuando una reina envejece, las obreras deciden sustituirla por otra nueva y para ello preparan celdas realeras donde colocan un huevo fecundado y la larva es alimentada con jalea real. La diferente alimentación y no la genética es lo que hace a una abeja reina (epi-genética). Antes de que nazcan las nuevas reinas vírgenes, la reina madre abandona la colmena con la mitad de la colonia (enjambre) y se instala en otra. Las reinas vírgenes pelean entre ellas y una de ellas regresa del vuelo nupcial apareada con 8-12 zánganos y con reservas de semen (espermateca) para toda su vida, volviendo a iniciar un nuevo ciclo en la colmena.


La miel se forma a partir del néctar y exudados vegetales que son transformados y deshidratados por las abejas. Las abejas alimentan a sus crías con mezclas de polen y miel. La duración de la crianza es diferente según la casta: reinas (16 d), obreras (21 d) y zánganos (24 d).
Finalmente, se concluye que, aunque las abejas son esenciales para la biodiversidad y la agricultura, su conservación es urgente, ya que están amenazadas y su disminución puede afectar gravemente a los ecosistemas y a la producción de alimentos.

Gerardo Caja

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