
22 d’octubre 2024
Conferència: La astronomía en el Quijote
El año 2005 se celebró en el mundo entero, en especial en España, el cuarto centenario de la primera edición del Quijote. Se hicieron ediciones conmemorativas del libro, se editaron nuevas publicaciones con temas cervantinos y se reeditaron muchos de los libros que se habían escrito acerca del Quijote. En el escaparate de una librería pude ver más de 20 ediciones del libro para la venta y por lo menos 20 títulos diferentes de obras relacionadas: Las rutas del Quijote, La gastronomía en el Quijote, El traje y los tipos sociales en el Quijote, etc, etc. Entre tantos títulos, esperaba ver La Astronomía en el Quijote o Las ciencias en el Quijote, pero nada. ¿Será que no hay nada de ciencia en el Quijote? – pensé, y me decidí a hacer una pequeña investigación sobre el tema.
El Quijote, una obra de ficción.
Ante todo hay que pensar que el Quijote es una obra de ficción en la que las referencias al mundo real son imaginarias. Ni siquiera las fechas, que se pueden estimar con bastante precisión – como lo hizo Don Vicente de los Ríos en su Plan cronológico del Quijote –, están sujetas a la rigurosidad del calendario sino que, cuando aparecen, se mueven adelante y atrás en el tiempo, con toda libertad. Basta con citar la carta que Sancho le escribe a su mujer Teresa Panza, que termina así:
Deste castillo, a veinte de julio de 1614.
Tu marido el gobernador,
Sancho Panza
Pero el caso es que, según la cronología citada, la gobernación de Sancho ocurrió en 1604, diez años antes de que se escribiera la carta.
Ya en el prólogo se anuncia que el libro
…es una invectiva contra los libros de caballerías, de quien nunca se acordó Aristóteles, ni dijo nada San Basilio, ni alcanzó Cicerón; ni caen debajo de la cuenta de sus fabulosos disparates las puntualidades de la verdad, ni las observaciones de la astrología; ni le son de importancia las medidas geométricas, ni la confutación de los argumentos de quien se sirve la retórica.
No se debe esperar, pues, que las materias técnicas mencionadas en él concuerden con lo que hoy sabemos sobre ellas, ni siquiera con lo que sabían en tiempos de Cervantes.
Antoni Bernal
